La agresividad es tan placentera como el sexo
Son muchísimas las personas que se sienten atraídas por la práctica de deportes violentos como el pugilismo. Esta inclinación, podría hallarse en el cerebro porque, en resumen, la agresividad provoca placer igual que la práctica del sexo, las drogas o una buena comida. Así lo ha demostrado, por primera vez, un estudio, realizado con ratones por el equipo de la Dra. Maria Couppis, en la Universidad de Vanderbilt y que ha sido publicado en la revista “Psycopharmacology”.
Los experimentos realizados por la Dra. Couppis, demuestran que la agresividad conecta los mismos circuitos de placer en el cerebro: es el núcleo donde se activa la dopamina. Genera, por tanto, sensaciones de placer y puede ser un arma de dos filos porque pone en funcionamiento el deseo de repetir la misma acción.
Son muchísimas las personas que se sienten atraídas por la práctica de deportes violentos como el pugilismo. Esta inclinación, podría hallarse en el cerebro porque, en resumen, la agresividad provoca placer igual que la práctica del sexo, las drogas o una buena comida. Así lo ha demostrado, por primera vez, un estudio, realizado con ratones por el equipo de la Dra. Maria Couppis, en la Universidad de Vanderbilt y que ha sido publicado en la revista “Psycopharmacology”.
Los experimentos realizados por la Dra. Couppis, demuestran que la agresividad conecta los mismos circuitos de placer en el cerebro: es el núcleo donde se activa la dopamina. Genera, por tanto, sensaciones de placer y puede ser un arma de dos filos porque pone en funcionamiento el deseo de repetir la misma acción.

