Las realidades del vivir cotidiano vistas con humor, no dejan de ser realidades pero son más amables. La sociedad está llena de héroes desconocidos, a ellos quiero dedicar mi atención. La poesía tendrá aquí un pequeño espacio.

martes, 18 de septiembre de 2007

Si es domingo, otoño y llueve



Las hojas de los plátanos
están ya tan marchitas,
de un marrón tan obscuro
que, hace tiempo, no palpitan.

En este domingo de otoño llueve
y se desprenden las hojas
de los árboles, dichosas de su llegada
hasta la tierra empapada.

Ya no quedan mariposas
y los colores se apagan
y el campo pardo-amarillo
no es el hogar de los grillos.

La tierra descansa y bebe
el agua que, a raudales,
lloran las nubes azules.
Es un domingo de otoño y llueve…

Tras los cristales, la calle
se ve bañada y luciente,
tan limpia de polvo está.
Nuevamente, me parece otra ciudad

hecha de luces y sueños,
bonita, para vivir;
hermosa, para pensar.
La lluvia lo limpia todo,

lava también mis amores
y los empapa de olores:
de los fragantes aromas
que tiene un jardín en flor.

Si es domingo, otoño y llueve:
es un tiempo que te regala
un manojo de aromas,
de fiesta, y de colores…

Raitán
Mis doc/poemas
Alcalá de Henares, 24 de Noviembre de 2002

4 comentarios:

claudia dijo...

tres palabras hermosas...domingo, otoño, y llueve
me encanta el otoño, amo la lluvia, y a pesar que ahora mis domingos son tan en soledad, me dejan acurrucarme en mis recuerdos
hermosa poesía, como siempre
qué placer leerte!
miles de besos para vos!!!
clau

Cigarra dijo...

Qué bonita visión del otoño. Aunque me da pena que se pase el verano, tiempo de viajes y vida mas relajada, el otoño también tiene su encanto, sobre todo visual. Esos amarillos vibrantes de las choperas y el rojo de la parra virgen... Y tus versos le ponen encanto sonoro, con tus palabras. Gracias.

Anónimo dijo...

No deja lugar a dudas que ama la lluvia quien ha escrito el poema pero se puede afirmar que no vive en las regiones del norte donde solemos sentirnos muy cansado porque, además, todo está tan relavado que nos apetece encontrar alguna vez siquiera un poco de polvo...

almena dijo...

Si es domingo, otoño y llueve, para mí -coomo para el poeta- es un día íntimo y entrañable. Lo disfruto.

Un abrazo!

Evaristo Valle